Haadith

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El libro del Divorcio - 62

 

1872. ‘Abdullah bin ‘Umar relató que divorció a su esposa en su menstruación en la época del Mensajero de Dios (B y P). ‘Umar bin Al-Jattâb consultó al Mensajero de Dios (B y P) sobre eso y él dijo: «Ordénale que la haga volver y que se que- de con ella; que se purifique de la menstruación y cuando tenga otra menstruación y se purifique de ella, que la mantenga si quiere o que la divorcie antes de tener relaciones con ella (después de su segunda purificación). Esa es la ‘îdda que Dios or- denó que se respete al divorciar a las mujeres».

 

I• Si la mujer es divorciada du rante su menstruación ese di vorcio cuenta como un divorcio legal (de los tres permitidos)

1873. ‘Abdullah bin ‘Umar relató (sobre el mismo caso): ‘Se me contó el divorcio (como uno de los tres permitidos)’.

 

II • Quien divorcia ¿debería divorciar a su mujer en frente de ella?

1874. ‘Âisha relató que Ibnat Al-Yawn, cuando fue presentada al Mensajero de Dios (B y P) (en matrimonio) y él se acercó a ella, dijo: ‘Me refu- gio en Dios de ti’. El Profeta (B y P) le dijo: «Has pedido refugio ante alguien Grandioso, vete con tu familia ».

1875. En otra versión (del hadiz anterior Nro. 1874), relatada por Abû Usayd: ‘Ella fue introdu- cida al Mensajero de Dios (B y P) (como esposa) acompañada por su nodriza. El Profeta (B y P) le dijo: «Prepárate para ser mi esposa» y ella respon- dió: ‘¿Y acaso la princesa se debe preparar para un plebeyo?’ El Profeta (B y P) le acercó su mano para tranquilizarla; ella dijo: ‘¡Pido refugio a Dios contra ti!’ El Profeta (B y P) dijo: «Has pedido re- fugio a Alguien que sí da refugio». Luego salió a nosotros y dijo: «¡Abû Usayd! Le daré dos vestidos de lino y que se vaya de vuelta con su familia»’.

 

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El Libro del Matrimonio-61

I• El estímulo hacia el matrimonio

1828. Anas bin Mâlik dijo: ‘Llegaron tres per- sonas a las casas de las esposas del Profeta (B y P); preguntaban sobre la adoración del Profeta (B y P). Cuando se les informó, fue como si les pareciera muy poco. Dijeron: ‘¿A qué distancia es- tamos nosotros (por delante) del Profeta (B y P)? Y eso que Dios le perdonó sus pecados pasados y futuros’. Uno de ellos dijo: ‘Yo rezaré durante toda la noche siempre». Otro dijo: ‘Yo ayunaré todos los días del año, sin romper mi ayuno’. El otro dijo: ‘Yo me alejaré de las mujeres y nunca me casaré’. El Mensajero de Dios (B y P) llegó y dijo: «¿Vo- sotros sois los que decís así y así? Yo, ¡Por Dios!, soy de vosotros el que más teme a Allah y el que más se protege de Su castigo; sin embargo; ayuno y no ayuno; rezo y duermo; y me caso con muje- res. Quien rechaza mi sunna no es de los míos»’.

II • Lo que es detestado del ascetis- mo y la castración

 

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El Libro de virtudes del Coran-60

 

I• Cómo bajó la revelación y cómo se inició

1806. Abû Huraira dijo: ‘El Profeta (B y P) dijo: «Todo profeta recibió milagros en los cuales creería la gente y yo recibí la Revelación que Dios me reveló; espero, pues, ser entre ellos el que ten- ga más seguidores en el Día de la Resurrección»’.

1807. Anas bin Mâlik relató que Dios hizo des- cender la Revelación continuamente a Su men- sajero en el periodo que precedió a su muerte. Cuando murió (el Profeta (B y P)) la revelación era en mayor cantidad; después de eso murió el Mensajero de Dios (B y P).

II • El Corán fue revelado en siete distintos dialectos

1808. ‘Umar bin Al-Jattâb dijo: ‘Oí a Hishâm bin Hakîm recitar la sura ‘El criterio’ (al Furqân Nro. 25) durante la vida del Mensajero de Dios (B y P); escuché con atención su recitación y noté que recitaba en varios puntos con letras distintas a las que me enseñó el Mensajero de Dios (B y P). Casi me abalanzo sobre él en la oración, pero tuve paciencia hasta que pronunció el taslîm; entonces anudé su manto alrededor de su cuello y lo tomé por él; le dije: ‘¿Quién te enseñó esta sura que te oí recitar?’ me dijo: ‘Me la enseñó el Mensajero de Dios (B y P)’; yo le dije: ‘Mientes, porque el Men- sajero de Dios (B y P) me la enseñó de forma dis- tinta a lo que tú recitas’. Así que lo llevé ante el Mensajero de Dios (B y P) y le dije: ‘Oí a este reci- tando la sura ‘El criterio’ con una pronunciación distinta a la que me enseñaste’. El Mensajero de Dios (B y P) me dijo: «Suéltalo; ¡recita Hâshim!» él le recitó la pronunciación que yo lo escuché re- citar y el Mensajero de Dios (B y P) le dijo: «Así fue revelada». Luego dijo: «¡Recita ‘Umar!» y yo le recité la pronunciación que él me enseñó. Dijo: «Así también descendió; este Corán fue revelado en siete pronunciaciones; recitad como se os haga fácil»’.

 

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El Libro del Tafsir-58

I• Lo que se relata sobre la apertura del libro (el Corán)

1712. Abû Sa‘îd bin Al-Mu‘alla dijo: ‘Estaba rezando en la mezquita cuando el Mensajero de Dios (B y P) me llamó; yo no respondí a su llama- do. (Después) dije: ‘¡Mensajero de Dios! Estaba rezando’. Él dijo: «¿Acaso no dijo Dios: ¡Creyen- tes! ¡Escuchad a Dios y al Enviado cuando éste os llama a algo que os da vida! (8:24)?» Luego me dijo: «Te enseñaré una sura, que es la más grande sura del Corán, antes de que salgas de la mezqui- ta» y luego me tomó por la mano. Cuando quiso salir le dije: ‘¿Acaso no dijiste: «Te enseñaré una sura que es la más grande del Corán»?’ él dijo: «Es Alabado sea Dios, Señor de los mundos...; es: Los siete (versos) muy repetidos; y el Glorioso Corán que se me ha concedido» ’.

Sûrat Al-Baqara (la sura de La Vaca, No 2)

II • Las palabras de Dios: no atribu- yáis iguales a Dios a sabiendas (2:22)

1713. ‘Abdullah dijo: ‘Pregunté al Profeta (B y P) ¿Cuál es el pecado más grande ante Dios? Él dijo: «Que le pongas iguales a Dios siendo que Él te creó». Dije: ‘¡Eso es en verdad grave!’ y dije: ‘¿Luego cuál?’ dijo: «Que mates a tu hijo por te- mor a que coma contigo (en casos de hambre)». Dije: ‘¿Después cuál?’ dijo: «Que cometas adulte- rio con la esposa de tu vecino»’.

III • Las palabras de Dios: hicimos que se os nublara y descendiera sobre vosotros el maná y las co- dornices (2:57)

(Muÿâhid dijo: ‘El maná es una especie de goma dulce’).

1714. Sa‘îd bin Zayd dijo: ‘El Mensajero de Dios (B y P) dijo: «Al-Kama‘a (un tipo de hongo fácil de conseguir en esa época) es como el maná y su agua es una cura para los ojos»’.

 

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El Libro de las Campañas Militares-58

La campaña de Al-‘Ushayra

1599. Zayd bin Arqam relató que se le dijo: ‘¿Cuántas campañas militares hizo el Profeta

(B y P)?’ él dijo: ‘Diecinueve’. Se le dijo: ‘¿En cuán- tas campañas le acompañaste tú?’ Dijo: ‘Diecisie- te’. Le dijeron: ‘¿Cuál fue la primera de ellas?’ dijo: ‘Al-‘Ushayr o Al-‘Usayra’.

II • Las palabras de Dios: Cuando pedisteis auxilio a vuestro se- ñor... (hasta)... Dios castiga se- veramente (8:9-13)

1600. Ibn Mas‘ûd relató: ‘Presencié a Miqdád bin Al-Aswad en una escena que, de haber sido yo el protagonista, hubiese sido más querida para mí que cualquier otra cosa: Al-Miqdád se acercó al Profeta (B y P) cuando él urgía a los musulma- nes a combatir contra los politeístas; le dijo: ‘No decimos como dijo la gente de Mûsa a Mûsa: ¡Ve, pues, tú con tu Señor, y combatid que nosotros nos quedamos aquí (5:24) sino que combatire- mos a tu derecha y a tu izquierda, delante de ti y detrás tuyo’. Vi el rostro del Profeta (B y P) brillar porque le alegraron esas palabras’.

 

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El Libro las virtudes de los Sahaba-57

 

1520. Ÿubayr bin Mut‘im relató: ‘Una mujer vino al Profeta (B y P) y él le ordenó que vuelva después ante él. Ella dijo: ‘¿Y qué si vengo y no te encuentro?’ como refiriéndose a la muerte del Profeta (B y P). Él le dijo: «Si no me encuentras vé a Abû Bakr»’.

1521. ‘Ammâr relató: ‘Yo vi al Mensajero de Dios (B y P) cuando no había con él sino cinco esclavos, dos mujeres y Abû Bakr’.

1522. Se relata que Abû Al-Dardâ’ dijo: ‘Esta- ba sentado junto al Profeta (B y P) cuando llegó Abû Bakr levantando un extremo de su vestimen- ta, hasta mostrar su rodilla. El Profeta (B y P) dijo: «Vuestro amigo ha tenido una disputa». Abû Bakr saludó y dijo: ‘¡Mensajero de Dios! Sucedió algo entre mí y el hijo de Al-Jattâb (‘Umar). Le hablé rudamente y luego me arrepentí; le pedí que me perdone pero él se negó; por eso me he presen- tado ante ti’. El Profeta (B y P) dijo: «¡Que Dios te perdone Abû Bakr!» tres veces. Poco después, ‘Umar se arrepintió de lo que hizo y fue a casa de Abû Bakr. Preguntó: ‘¿Está aquí Abû Bakr?’ Le di- jeron: ‘No’. Así es que fue ante el Profeta (B y P) y saludó; en el rostro del Profeta (B y P) se veían las señales de disgusto hasta que Abû Bakr tuvo com- pasión de ‘Umar y se arrodilló diciendo: ‘¡Mensa- jero de Dios! ¡Por Dios que yo he sido más injusto (que ‘Umar)!’ dos veces. El Profeta (B y P) dijo: «Dios me envió a vosotros y dijisteis: ‘Mientes’; Abû Bakr dijo: ‘Dice la verdad’ y me apoyó con su persona y su fortuna. ¿Dejaréis, pues, de molestar a mi amigo?»; lo dijo dos veces. Después de eso nadie ofendió a Abû Bakr’.

1523. ‘Amrû bin Al-‘As relató: ‘El Profeta (B y P) me nombró al mando del ejército de Dhât al Salâsil; fui ante él y le dije: ‘¿Quién es la persona que más quieres?’ Él dijo: «‘Âisha»; yo pregunté: ‘¿Y de los hombres?’ Dijo: «Su padre (Abû Bakr)»; yo dije: ‘¿A quién después de él? Dijo: «A ‘Umar bin Al-Jattâb» y enumeró a varios hombres’.

1524. ‘Abdullah bin ‘Umar dijo: ‘El Profeta (B y P) dijo: «Dios no mirará en el Día de la Resurrección a quien arrastra el borde de sus vestidu- ras (detrás de él) por aparentar». Abû Bakr dijo: ‘Uno de los extremos de mi vestimenta se arru- ga si no tengo cuidado’. El Profeta (B y P) le dijo: «Pero tú no haces eso por aparentar (por sober- bia)»’.

 

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El Libro de la Historia de los Profetas-56

 

I• La creación de Adam y su descendencia

 

1399. Abû Huraira relató que el Profeta (B y P) dijo: «Dios creó a Adam con una altura de sesenta codos y luego le dijo: Vé y saluda a los ángeles y escucha cómo te responden, pues ése será tu sa- ludo y el saludo de tu descendencia. Adam dijo: ‘La paz sea con ustedes (Al-salâm ‘alaikum)’. Los ángeles dijeron: ‘La paz y la misericordia de Dios sean contigo’. Así que ellos aumentaron (el saludo) con las palabras: ‘Y la misericordia de Dios’. Toda persona que entre en el Paraíso tendrá la aparien- cia de Adam. La descendencia de Adam ha estado disminuyendo en altura desde entonces».

1400. Anas bin Mâlik dijo: ‘Cuando ‘Abdull- ah bin Salâm supo de la llegada del Mensajero de Dios (B y P) fue ante él y le dijo: ‘Te preguntaré sobre estas tres cosas que nadie sabe excepto un profeta:

–¿Cuál es la primera señal de la Hora (Del Jui- cio Final)?

–¿Cuál será la primera comida que pruebe la gente del Paraíso?

–¿Por qué se parece un niño a su padre y se pa- rece a sus tíos maternos?’

El Mensajero de Dios (B y P) respondió: «Ÿibrîl me lo informó anteriormente». ‘Abdullah dijo: ‘Ese es el enemigo de los judíos entre los án- geles’. El Profeta (B y P) dijo: «La primera señal de la Hora es un fuego que empujará a la gente del este hacia el oeste. La primera comida de la gente del Paraíso será el lóbulo menor del hígado de pescado. En cuanto al parecido del niño; pues si el semen del hombre precede a la secreción va- ginal de la mujer el bebé se parecerá a él; y si la secreción de la mujer es anterior, pues se parece- rá a ella». ‘Abdullah dijo: ‘Doy testimonio de que eres Mensajero de Dios’. Luego dijo: ‘¡Mensajero de Dios (B y P)! Los judíos son gente calumnia- dora; si saben de mi conversión al Islam antes de que les preguntes sobre mí me calumniarán de se- guro’. Así que los judíos vinieron a ver al Profeta (B y P) y ‘Abdullah entró en la casa (a esconder- se). El Mensajero de Dios (B y P) dijo: «¿Quién de vosotros es ‘Abdullah bin Salâm?» Los judíos dijeron: ‘Es el más sabio de nosotros, hijo del más sabio de nosotros. Es el mejor de nosotros, hijo del mejor entre nosotros’. El Mensajero de Dios (B y P) dijo: «¿Qué opináis si se islamiza?» Dije- ron: ‘¡Que Dios lo proteja de ello!’ Entonces sa- lió ‘Abdullah a ellos y dijo: ‘¡Atestiguo que no hay Dios sino Dios y que Muhammad es Mensajero de Dios!’ Ellos dijeron: ‘Es el peor de nosotros e hijo del peor de nosotros’ y así siguieron calumniándolo’.

 

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